
El hecho ocurrió en el Sanatorio San Carlos. La Fiscalía acusó al trabajador de mantenimiento por actuar con negligencia al usar una amoladora cerca de pastizales secos, en plena emergencia ígnea provincial.
En la jornada de hoy se formularon cargos contra un trabajador de mantenimiento del Sanatorio San Carlos, acusado de haber provocado de manera negligente un incendio en el sector sur del estacionamiento del establecimiento. El hecho fue calificado como incendio culposo.
Según expuso el Ministerio Público Fiscal, el episodio ocurrió ayer entre las 13 y las 13.30, cuando el imputado manipulaba una herramienta de corte tipo amoladora sobre una estructura de hierro ubicada a pocos metros de pastizales secos, en la ladera del Cerro Runge. Las chispas generadas habrían encendido el pastizal, dando origen a un foco ígneo que se propagó rápidamente por la pendiente, impulsado por la velocidad y dirección del viento.
“El incendio puso en riesgo edificaciones cercanas, pacientes del sanatorio y transeúntes que circulaban por la zona”, sostuvo el fiscal durante la audiencia. Además, remarcó que el accionar del trabajador se dio en un contexto de emergencia ígnea provincial, vigente al momento del hecho.
Evidencias y peritajes
El fiscal relató que fue convocado al lugar por el comisario a cargo del operativo, quien coordinaba tareas con SPLIF, Defensa Civil y otras áreas. En el sitio, personal policial secuestró una amoladora, un cable prolongador y restos metálicos hallados cerca del punto de inicio del incendio.
De acuerdo al informe preliminar del perito especializado en incendios, la causa probable fue “una fuente térmica de esquirlas metálicas incandescentes, de aproximadamente 1.500 grados, generadas por fricción abrasiva del uso manual de una herramienta de corte tipo amoladora”.
Asimismo, Defensa Civil indicó que la herramienta habría sido movida del lugar donde fue observada inicialmente. También se incorporaron filmaciones de viviendas frentistas, que, aunque de baja resolución, permiten establecer el horario de inicio del fuego —alrededor de las 13.27— y la presencia de una sola persona en el sector.
“Esto no fue un accidente, fue una negligencia que podía haberse evitado”, afirmó el fiscal, quien agregó que los riesgos eran previsibles dadas las condiciones climáticas, la presencia de pastos secos y la emergencia ígnea declarada.
Decisión judicial
La Fiscalía solicitó un plazo de cuatro meses para completar la investigación con nuevas pericias y trabajos conjuntos con organismos técnicos. La defensa particular manifestó que su teoría del caso difiere de la hipótesis fiscal, pero se allanó a la formulación de cargos al considerar razonable el estándar de esta etapa inicial.
El juez tuvo por formulados los cargos por incendio culposo, en los términos de los artículos 45 y 189 primer párrafo del Código Penal, en concordancia con el Decreto provincial 1104/2025. Además, habilitó la investigación penal preparatoria hasta el 20 de abril de 2026.
Finalmente, ordenó al imputado mantener domicilio y teléfono actualizados, sin imponer medidas cautelares, y dispuso su inmediata libertad, al no advertirse riesgos procesales.
