
El Wolverhampton no levanta cabeza. Es el único equipo de la Premier League que aún no logró ganar un solo encuentro de los 16 ya disputados. El sabado cayeron 2-1 ante el líder, el Arsenal, lo que profundizó aun más la herida y lo hundió en el fondo de la tabla con dos puntos en 16 partidos.
Si bien sufrió las bajas de figuras importantes en los últimos años como las de Pedro Neto, Rayan Ait-Nouri, Matheus Cunha, Matheus Nunes, Morgan Gibbs-White y Ruben Neves, también incorporó jugadores por millonarias inversiones, como los 17 millones de euros que desembolsó por el colombiano John Arias en la última ventana de pases.
En la última derrota de local donde cayeron por 4-1 ante el Manchester United, los hinchas protestaron contra los propietarios chinos del club, Fosun. Algunos aficionados boicotearon los primeros 15 minutos del partido y se quejaron fuera del estadio con los Wolves sufriendo su octava derrota consecutiva en la liga.
Los dos empates seguidos en las jornadas 6 y 7 ante el Tottenham y el Brighton lo están salvando de superar la peor racha de derrotas al hilo en una misma temporada que tuvo el Sunderland en la 2002-03 con 15 consecutivas. Sin embargo, el margen es cada vez más chico: la última caída ante los Gunners engrosó a 9 la negativa seguidilla.
Con apenas dos puntos en 16 partidos, la proyección indica que los Wolves cerrarían la temporada con alrededor de 5 puntos. De confirmarse, sería menos de la mitad del total más bajo en la historia de la Premier League, los 11 puntos del Derby County en la temporada 2007-08.
Los problemas de los Wolves apuntan a una tendencia reciente en la máxima categoría de Inglaterra. Southampton descendió el año pasado con el segundo peor total de puntos: 12. A falta de 22 fechas por disputarse, el equipo amarillo se encuentra a 15 puntos de la salvación con una diferencia de goles de -26.
Su última victoria en liga fue en abril contra un Leicester en camino al descenso. Eso fue al final de una racha de seis victorias consecutivas que ayudó a los Wolves a conseguir la permanencia la temporada pasada, pero todo ha salido mal desde entonces. Ni Vitor Pereira, el técnico despedido en noviembre, ni Rob Edwards, el actual entrenador, han podido cambiar las cosas.
El próximo partido ante el Brentford de local servirá de termómetro para los fanáticos que parecen haber perdido la paciencia. A 8 del Burnley y a 11 del West Ham, los otros dos equipos que hoy estarían perdiendo la categoría, la continuidad de los Wolves en Primera parece tender de un hilo y va de camino a quedar con el peor registro en la historia de la Premier League.
