
Estudios de la NASA y universidades internacionales indican que la rotación de la Tierra se ralentiza gradualmente y que, dentro de 200 millones de años, los días alcanzarán las 25 horas. Este fenómeno, impulsado por la interacción gravitacional con la Luna, será imperceptible a corto plazo, pero tendrá efectos en ritmos biológicos y clima a largo plazo.
Aunque hoy un día tiene 24 horas, la duración de los días en la Tierra ha variado significativamente a lo largo de la historia. Hace 4.500 millones de años, nuestro planeta giraba mucho más rápido, y un día podía durar apenas seis horas. Este ritmo acelerado afectaba el clima y la estabilidad ambiental, mientras que la formación inicial de la Luna ayudó a desacelerar la rotación terrestre con el tiempo.
La influencia de la Luna y eventos cósmicos
Grandes eventos geológicos y cósmicos, como el impacto de Theia, contribuyeron a alterar la rotación de la Tierra. Hace aproximadamente 1.400 millones de años, un día duraba 18 horas y 41 minutos, evidenciando cómo la duración diaria ha cambiado de manera continua a lo largo de la historia del planeta.
Hacia días de 25 horas
Investigaciones financiadas por la NASA, junto con estudios de la Universidad Técnica de Múnich y la Universidad de Toronto, proyectan que la desaceleración gradual de la rotación terrestre llevará a que los días alcancen 25 horas dentro de unos 200 millones de años. El aumento es extremadamente lento, con variaciones de apenas 1,7 milisegundos por siglo, por lo que a escala humana el cambio es imperceptible.
Impactos a largo plazo en vida y clima
Si bien el fenómeno no afectará a la vida cotidiana de los humanos actuales, un día más largo podría tener implicancias sobre los ritmos biológicos y ciertos patrones climáticos en el futuro lejano. Los científicos destacan que el proceso es tan gradual que la humanidad tendría tiempo para adaptarse a estos cambios a largo plazo.
Un vistazo a la historia de la rotación terrestre
Desde la división de los días en 12 horas diurnas y 12 nocturnas por civilizaciones antiguas hasta la desaceleración actual, la duración del día en la Tierra ha sido moldeada por factores astronómicos y geológicos. Este estudio proyecta que la rotación terrestre seguirá evolucionando durante millones de años, marcando un cambio notable en la vida futura del planeta.
